J. Patinir. Museo del Prado

ES PURA COINCIDENCIA

 

Mapas que representan

 las costas escarpadas o arenosas

de reinos invisibles.

Olas rompiendo en el  silencio extremo,

ajenas al bullicio de los hombres.

Guaridas de piratas

o grutas enjoyadas de sirenas;

bosques y lagos de cristal o ciénagas

que guardan en su seno viscosos especímenes,

océanos tenebrosos, mares muertos,

perros cerúleos, sirtes escondidas.

Una cruz en el sitio

donde posiblemente esté el tesoro

- cuatro pasos arriba, cinco abajo-

ese tesoro que jamás se encuentra.

Es bastante probable que muramos

pero es más probable todavía

que bajemos al hoyo

sin haber entendido una palabra,

sin haber recorrido ni uno solo

de los sitios marcados en nuestros pobres mapas.