ACCIÓN DE GRACIAS

 

Antes de que la noche que no espera mañana

se lleve las estrellas y soles de mis ojos,

quiero darte las gracias, Señor, por tanta luz.

Por la luz de la vida que fluye, incomprensible,

desde los más recónditos orígenes del tiempo

y en la que, de  milagro, estaba yo incluida.

Ahora y aquí, en mi puesto diminuto,

formando entre los coros incontables,

formando entre los órdenes

de tus inconcebibles criaturas,

Señor, te doy las gracias.