La llegada del dios. ARIADNA Y BACO, de Tiziano

¿Qué ha sido lo mejor?

Este amor susurrante como el divino mar

de Homero,  y tan oscuro.

Me poseen sus palabras, como olas,

que bailan en el fondo de mi alma

y que saben a miel.

Con la cabeza herida por el rayo

de ese vino fragante y melancólico,

sin saber dónde voy, dirijo el coro

agitando mi tirso de flores y serpientes.

¡Evohé!

Luca Giordano