En esta sección iré mostrando algunos maravillosos poemas que he tenido el placer de traducir.

Sirve de pórtico el carmen V de Catulo

Lesbia. Sir Edward John Poynter

A Lesbia

Vivamos, Lesbia mía, y amemos,

y que todas las críticas de severos ancianos

valgan un as para nosotros.

Pueden morir los soles  y volver a nacer,

pero, una vez que muera nuestra pequeña luz,

tendremos que dormir una noche perpetua.

Dame ahora mil besos. Después ciento.

Y después, otros mil, y después, otros cien.

Después, otra vez  mil seguidos;  después, cien.

Al final, cuando ya nos hayamos dado muchos miles,

los desordenaremos,

para que no sepamos ni nosotros cuántos besos han sido

y para que no pueda, por saberlo,

echarnos mal de ojo algún malvado.